jueves, 5 de abril de 2012

INÉDITOS DE SILVIA OCHOA AYENSA.


CAJA DE MÚSICA.

Suena de fondo una caja de música. Su hermosa melodía me transporta a los brazos seguros y cálidos de mi abuela. Me acerco a la caja y la abro con ilusión, me siento niña ante ella; una niña curiosa y agradecida. En el corazón de la caja baila una hermosa bailarina, el movimiento frenético de su tutú me hipnotiza, por un momento quisiera moverme como ella y volar cual elegante cisne para tocar las esponjosas nubes con las yemas de mis dedos. Cada parpadeo ante aquella bailarina me trae un recuerdo de infancia, una infancia que recuerdo a través de una hermosa sonrisa, la de aquella niña alegre que fui. Punta, talón y giro. Punta, talón y salto. La magia no se detiene, la magia siempre comienza cuando el corazón reconoce su melodía. Punta, talón y giro. Punta, talón y vuelo.

CAMINO AL AMOR.

Duerme la noche plácidamente
sobre la constelación de tus párpados
¿aún no descubriste  la civilización
que te observa desde el cielo?
Oh, creí que por fin la habías descubierto
no te preocupes nunca es tarde
estoy aquí para enseñarte el camino,
 te abriré al amor.
Nunca estuvo encriptado, qué va,
sólo necesitas una mano amiga
y un deseo que nazca desde el corazón.

Duerme la noche plácidamente
sobre la constelación de tu pecho
¿aún no descubriste la civilización
que vive en tu corazón?
Oh, creí que por fin la habías descubierto
no te preocupes nunca es tarde
estoy aquí para enseñarte  el camino
te abriré al amor.
Nunca estuvo encriptado, qué va,
sólo necesitas una mano amiga
y un deseo que te llene de ilusión.

¿Quién soy? ¿Aún te lo preguntas?
soy tu mejor amiga. La niña que vive
en tu interior.
Duerme la noche plácidamente
sobre la constelación de tus párpados
y de tu pecho y me encontraste sentada
esperándote.  No fue ilusión,
encontraste el camino al amor.
Lo encontraste, lo encontraste…


MUJER

Caminas por la fina arena dejando hermosas huellas. La brisa ondula tu negro cabello y también agita un amuleto que cuelga en tu cuello mientras el horizonte cada vez más azul invita a que te fundas con él. Mar y cielo, en una sola explosión de trasparencia. Trasparencia de mujer.  Tu mirada se clava en una línea imaginaria que trae con ella el recuerdo de quienes ya no están. La nostalgia, esa dama, que permite que no olvidemos a quienes amamos y que nos trae con su magia sonrisas y lágrimas.  Un rumor a lo lejos de una caracola que nunca fue escuchada llama tu atención, está esperando una oportunidad. Escúchala, lleva en su vientre un mensaje especial de los ancestros; aquella caracola es abuela y madre, es nieta e hija, es eternidad. Ella sabe que harás de cada mensaje un cuento para disfrute de mayores y pequeños y por ello te eligió. El mar… siempre es el mar el que con su majestuosidad le habla a tu corazón.  Escucha, no dejes de escuchar…en tu caminar las huellas quedarán siempre atrás y debe ser así para que nunca te olvides de continuar.  Continúa mujer…



EN EL MUNDO DE LOS SUEÑOS.

En el mundo  de los sueños
no hay límite alguno, no lo hay,
igualmente te encuentras con un fauno
 que con un conejo bailaor
y la maravilla reside en que
cada uno aporta su propia canción.

 Escúchalos atentamente
 en su canción hay un secreto
que te llevará de camino al centro
de su corazón. Descúbrelos, descúbrelos.
 Allí recogerás los frutos
que un día plantaron para ti, con amor.

No hay límite para los sueños
y quien te diga lo contrario jamás soñó.

En el mundo de los sueños
no hay límite alguno, no lo hay,
igualmente te encuentras con un sombrerero
recitando poemas del revés que
 con una liebre que pinta óleos con los pies
y la maravilla reside en que
cada uno aporta su propia canción.

Escúchalos atentamente
en su canción hay un secreto
que te llevará de camino al centro
de su corazón. Descúbrelos, descúbrelos.
Allí recogerás los frutos
que un día plantaron para ti, con amor.

No hay límite para los sueños
y quien te diga lo contrario jamás soñó.


Silvia Ochoa Ayensa
Todos los derechos reservados.
© 2012 

Voy a hacer realidad nuestro sueño Silvia. Te lo prometo. 
Tú pusiste la letra y yo le pondré la música que merecen. 

miércoles, 7 de marzo de 2012

NO MÁS LÁGRIMAS MUJER.


No llores más mujer
que a la luna vas a entristecer.
No llores más mujer
que al final vas a enloquecer.
No llores más mujer
que él no merece tu querer.
No llores más mujer
que el cielo se va a caer.
No llores más mujer
que te mereces renacer.
No más lagrimas mujer
una guerrera no ha de decaer.
Vamos, mujer, vamos, mujer
querer es poder.
Vamos, mujer, vamos, mujer
de ti tienen mucho que aprender.
No más lágrimas mujer.
No más lágrimas mujer.


Silvia Ochoa Ayensa.
Todos los derechos reservados.

¿CUÁNDO?


¿Cuándo volverá a ser primavera
en mi corazón?
¿Cuándo volveré a ver florecer los almendros
de mi despampanante jardín?
¿Cuándo volverán las golondrinas
con sus alocados vuelos
a festejar sus amores en mi ventana?
¿Cuándo regresarán aquellos aromas
que le devolvían el sentido a mi alma?
El invierno se ha vuelvo perpetuo
en las coordenadas de mi cuerpo
ya no hay color en mi pecho,
éste se está convirtiendo en mármol
y siento tanto frío…
Estoy acurrucada en un espino
en el cual hice mi frágil nido,
las heridas producidas por el espino
no duelen tanto como el silencio
que se ha apoderado de todas mis madrugadas.
Debe ser cosa de un maléfico hechizo
pues no entiendo este castigo.
¿Cuándo volverá aquel sol de primavera
que tanta luz daba a mi piel?
¿Cuándo volverán los cortejos
bajo el olmo de mi recordada infancia?
¿Cuándo volverá la poesía a estallar
en mi débil pulso?
¿Cuándo volveré a ver la luna
reflejada en la acequia del deseo?
Extraño el estallido de luz y calor
que daba cual engranaje vida a mi corazón.
Si ya no vuelven, si ya se perdieron para siempre,
¿qué sentido tiene vivir?
Quizás al morir vuelva la primavera
con todo su esplendor.
Quizás al morir pueda regresar a casa
al calor de un puchero hecho con amor.
He perdido el rumbo de ésta, mi vida,
estoy contemplando el norte de ésta, mi muerte.
Hay banderas que siempre ondean en lo alto
y hay banderas que nunca debieron hacerlo
distintas guerras con sus distintos silencios,
batallas a pecho abierto.


Silvia Ochoa Ayensa.
Todos los derechos reservados.

lunes, 5 de marzo de 2012

SIEMPRE AMANECE.


Vuelven las gaviotas
a surcar nuestro cielo
mientras el mar susurra
adentro de una caracola
la que fue y será siempre
nuestra canción.


No la entierres ni la olvides
no te hagas más daño
no te engañes, no lo hagas,
deja que fluya libre
en tu hermoso corazón
sólo así serás libre.


Vuelve el amanecer
para acariciar y dar calor
a tu elegante piel
a sabiendas de que las sábanas
están frías por la ausencia.


Vuelve también la luna
a nuestra ventana
para velar ahora tu sueño
y acompañarte cual amante.
Déjate llevar por su baile
en ella yo siempre estaré
y con ella te amaré.


Vuelven las estrellas
a esconderse bajo tu almohada
las bordé para ti con hilos de oro,
-hilos mágicos que recogí de nuestro cuento-;
entre ellas forman un anillo de amor
que siempre nos unirá a través de los sueños.


Vuelve nuestra melodía
para besarte apasionadamente.
Déjate llevar por cada nota
y volveré a ti a través del piano,
y también a través del acordeón,
y no me podía olvidar del violín.


Oh, sí, estaré en ti,
tú me inspiraste esta canción
tú me abriste al amor
y ahora mi amor se abre en ti
como si fuera una hermosa y mágica flor. (bis)


Amanece…
siempre amanece por muy oscura
y dolorosa que sea la noche.
Oh, sí, siempre amanece…
Ábrete al amor.


Silvia Ochoa Ayensa.
Todos los derechos reservados.

AFUERA.


A lo lejos un rumor de olas…
estoy dentro de una caracola
el mundo de ahí afuera es enorme
y yo son tan chiquitita que
me da miedo perderme entre tanto azul.
Pero si no lo hago, si no lo intento
no conoceré más que mi ombligo
y es muy triste la vida así.
Sólo necesito un empujón amigo
para asomarme a esa maravilla
que siempre me regala un rumor
y que siempre he guardado
en mi insignificante caparazón.
Ya no tan lejos un rumor de olas…
una mano amiga me ha ayudado
y estoy disfrutando del universo
que hay más allá de mí.
Dicen que aquí afuera caben todos los sueños
y yo siento cosquillitas de emoción
en el centro del corazón.
Voy navegando sin un rumbo fijo
con una sonrisa fija en el cielo.
Viento en popa a toda vela capitán
el destino lleva las riendas
y yo me dejo llevar.


Silvia Ochoa Ayensa.
Todos los derechos reservados.

BLUESSOUL DEL TE AMO


Oh, ¿y aún lo dudas?
No me lo puedo creer,
no, no puede ser así;
te lo dije a través de un blues
y también sonó en un soul.
Oh, sí, los hermané en uno
para decírtelo ¿y aún lo dudas?
Esto no puede ser, no me lo creo,
cuán duro es tu corazón
debiste forrarlo con hormigón.
Ay, niño, qué sofocón
¿cómo puedes dudarlo?
Ven, déjame que se lo susurre
a tu maltrecho corazón. Ven, ven, ven
que al final lo conseguiré.
Te amo, I love you, Je t'aime,
¿aún lo dudas? Si aún lo haces
es que no eres real y eres fruto
de mi imaginación.
Oh, no, no me lo puedo creer
¿fue un deliro este amor?
No, no puede ser, no,
porque mi corazón es un as
que reconoce la pasión
aunque en tu pecho haya
un bloque de hormigón.
Real o irreal, deliro o no:
Te amo, I love you, Je t'aime
así suena este bluessoul en mi corazón,
oh, tan sólo escúchalo, por favor…


Silvia Ochoa Ayensa
Todos los derechos reservados.

jueves, 23 de febrero de 2012

MI QUERIDO, MAESTRO.


Mi querido, maestro:
necesito urgentemente de tu voz.
No es suficiente
con imaginarla al son
de los álamos que nacen
a orillas del Duero
y tampoco entre los ecos
de las murallas que aunque heridas
aún sentimos que nos abrazan.
Cuán afortunados fueron
aquellos que te escucharon
la envidia me corroe, poeta,
y sólo a ti te lo puedo confesar.
Necesito que me recites
aquí y ahora, maestro,
en este tiempo de locos
donde los pasajes son oscuros.
No temo a la oscuridad
pero temo que mi sombra
se pierda o sea robada
por vándalos de cristal.
Oh, maestro, por favor,
no me prives más de tu voz
me urgen tus besos y caricias,
deja que llene mi corazón
con el aliento de tus versos.
Oh, sí, la necesito
aún sin conocerla.
Mi enajenación no es transitoria,
mi enajenación es para siempre eterna
si me falta tu voz a la luz de las velas.
Mi querido, maestro:
necesito urgentemente de tu voz,
aún sin conocerla.
Oh, sí, la necesito
para ver nacer otra luna llena.
Recítame, maestro…
yo siempre te espero
paseando por el Duero.


Silvia Ochoa Ayensa
Todos los derechos reservados.

MONSTRUO.


Frente al solicitado espejo
hay un monstruo que devora
todas las miradas prófugas
y el tiempo se abandona ante él
dejando que lleve la batuta
en este escaparate de celos,
de balas deformes y absurdas
y de toscos silencios.
Sí, se abandona, mal hace,
dejando al descubierto
una insignia de una guerra
que siendo suya siente
que ya no le pertenece.
Está manchada de leyendas
donde no hay hueso ni carne
y donde la neblina esconde
familias enteras de fantasmas.
Maldigo al monstruo cada día
y le escupo mi nombre
para que me devuelva la dignidad
que hay tras su corte de soldados
que son fantasmas mutilados.
Debo vencerle para volver
a sentir con vida a mi corazón
y para que mis ojos no estén hundidos
en una cavidad insultante.
Estoy viva, aún lo estoy,
mi pecho henchido me lo recuerda
y el espejo aún se empaña;
debo aferrarme a la vida
para vencer a este monstruo
que empieza devorando miradas
y termina reclutando fantasmas.
Oh, no, no te pertenezco
y soy libre de abandonar
este furibundo puerto.
Ha de quedarte claro
y yo te lo repito infinitas veces
hasta que quedes sordo y mudo
con todos y cada uno de estos latidos
que siempre fueron y serán míos.


Silvia Ochoa Ayensa
Todos los derechos reservados.

lunes, 20 de febrero de 2012

HADA



En sus ligeras alas
el equilibrio
vive la ilusión.


Silvia Ochoa Ayensa
Todos los derechos reservados.

ALONDRA



La feliz alondra
duerme en su pecho
nido de sueños.


Silvia Ochoa Ayensa
Todos los derechos reservados